
Y no es que sea un cobarde, que no lo soy, pero es que Sergio tampoco es Sergio. Antes lo llamaban “Fossy”, por Diane Fossey, la de “Gorilas en la niebla”, porque ademas de parecer un gorila, con su nariz aplastada y rota por tantas peleas, la barbilla cuadrada y echada hacia fuera, y todo ese pelo negro que le cubre la cabeza, los hombros, el pecho y la espalda sin dejar un centimetro de piel limpia, ser gorila es su verdadero oficio.Es un gorila de la Camorra napolitana con, por lo menos, ONCE muertos en su haber. El circo es su escondite provisional, (es una historia larga la de porqué acabó escondido aqui) y lo de trapecista, porque es lo bastante fuerte para el oficio y algo tiene que hacer para no levantar sospechas entre el personal. No conozco a otro que sea capaz de balancearse a treinta metros de altura sin red, sujetandose por las piernas y soportar el peso de cinco de nosotros.Yo lo sé todo por ella, la muy cabrona, y me niego a ser la víctima número DOCE de “Fossey”. No sé mucho de mafiosos, pero ¡joder! seguro que lo que me va a dar por tirarme a su mujer no va a ser una felicitación. Irme a Nueva York es mi única opción o esto puedo convertirse en un “viernes TRECE”... (continuara)

No hay comentarios:
Publicar un comentario