viernes, 6 de junio de 2008

Domingo (Episodio 10) (Miriam)

VEINTIDOS dias despues desperté. No digo que abrí los ojos porque uno de ellos estaba vendado y el otro a penas se abría. Todo el cuerpo me dolia de tal manera que pense que quedarme k.o. otra vez era lo mejor que podía pasarme. Tenía muchas ganas de llorar, el dolor era insoportable y además acababa de darme cuenta de que después de haberme gastado un pico en ortodoncia, se me habían roto unos cuantos dientes. ¡Maldita fuese Silvia y aquel par de cabrones! Iba a matarla con mis propias manos en cuanto la encontrase.Una mujer entró en la habitación de forma apresurada, “Creo que está despierto, ha habido cambios en el monitor”. Oí más pasos entrando en la estancia mientras la mujer me torturaba palpándo mi descalabrado cuerpo y cegándome con una luz que dirigio a mis ojos. Quise decirle que me dejara quieto, que no estaba para que me manoseasen pero solo me salió un débil “grrrr” ”¿Podemos hablar con el?” pregunto un hombre de voz áspera y resacosa, pero la mujer le dijo que me dejara tranquilo, que si no veia que yo todavía estaba mas para allá que para acá. Sin duda la mujer sabía dar ánimos... eso sí, no se podía negar que era muy sincera, pues era completamente cierto que yo estaba medio muerto.”¿Puede oirme?” preguntó el hombre. “Déjelo tranquilo, ya le he dicho que está muy mal” contestó por mi la mujer de forma brusca. “Llevo VEINTITRES años en el oficio y le digo que este hombre ya tiene bastante con seguir respirando”En eso tenía mucha razón. El hombre no desistió en su afán de darme la tabarra. “Escuche esto, soy el sargento de la policia de Springfied. Está usted en el hospital. No sé si recuerda lo que le ha pasado, pero de no ser por los agentes de la policia que identificaron como camorristas a los gorilas y fueron a detenerlos lo hubiesen matado. Sus amigos se escaparon al ver a los agentes, pero esa gente de la camorra no deja testigos vivos, ya sabe lo que eso supone, que van a intentar terminar el trabajo. Ahora está usted en el hospital “VEINTICUATRO de Diciembre” con protección policial.En cuanto pueda usted hablar, tendrá que contestar muchas preguntas. Descanse lo que necesite y sobre todo no se muera. Nos veremos pronto.El simpatico del sargento salió del cuarto arrastrando los pies. Yo iba a vivir, porque tenía una cuenta pendiete con Silvia, y aunque fuese la ultima cosa que hiciese en esta vida, me iba a pagar todo lo que me había hecho. ”Por suerte no tiene ningún hueso roto, aunque eso sí, mazados los tiene todos. Le pondré un sedante para que se le pase el dolor” - dijo la mujer - “ Su hermano está ahi fuera. Le diré que por fin ha despertado. Se alegrará mucho, lleva todos estos dias sin moverse del hospital rezando porque se pusiese usted bien y suplicando poder entrar a verle”Un espasmo me hizo rebotar sobre la cama. Yo no tengo ningún hermano... (continuará)

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Declaración de intenciones

Este blog nace con la sana intención de dar salida a determinadas (quizás no tan sanas) inquietudes de su autor. Dichas inquietudes son principalmente literarias dada la afición del mencionado autor por escribir. Así, se publicarán microrrelatos y en algunos casos (seguramente los menos) narraciones más largas. Éstas últimas serán en ocasiones realizadas en colaboración, como se está haciendo en este momento con "Domingo" en grata compañía de la querida amiga de Tenerife Miriam.
Además también serán objeto de publicación otro tipo de textos atendiendo a los (veleidosos) intereses del susodicho (recalcitrante) bloguero, tales como artículos sobre Historia, Arte, pintura, fotografía, actividades culturales y comentarios varios.
Todo esto constituye el propósito inicial del blog en la actualidad. ¿Y el futuro? ni Dios sabe...
Por último, al autor le gustaría agradecer el eventual interés que pudiera o pudiese suscitar este blog y les invita a visitarlo cuantas veces quieran.

Un saludo

Teseo